Es propio de la condición humana problematizar todo?. ¿Qué sentido tiene la vida, si inexorablemente, acabamos muriendo?. ¿Por qué pensamos en todo esto si nos angustia?, tal vez porque nos hace conscientes de nuestras propias limitaciones.
Cojo 2 frases de Soren Kierkegaard, filósofo de la angustia. “La vida sólo puede ser comprendida hacia atrás, pero únicamente puede ser vivida hacia delante”, y “La vida no es un problema que tiene que ser resuelto, sino una realidad que debe ser experimentada”.
Nacimos mortales, pero queremos remediarlo, todo lo que hacemos, nuestras prácticas, nuestros vínculos, nuestras instituciones, el mundo con sus objetos. Todo parece estar hecho para dotar de sentido a la existencia. Tomamos distancia, miramos todo lo que nos rodea, y a nada le encontramos sentido. Nos vemos rodeados de cosas y justamente, al percibirlas como cosas, nos damos cuenta que algo del sentido de nuestra vida se diluyó. Y nos sentimos vacíos, o ni siquiera aptos para tomar decisiones que cambien el rumbo de nuestras vidas.
¿Tiene sentido la vida si al final morimos?, ¿o es precisamente, ese final, lo que nos obliga a darle un sentido a la vida, a no desperdiciarla?. Me pregunto a mi misma por el sentido de MI vida, si siento que Mi vida me pertenece, o por el contrario, ¿me siento una marioneta de la vida y sus circunstancias, que simplemente se dedica a dejar pasar el tiempo?.
Imposible no hablar del sentido de la vida y la película de los Monty Python. Diferentes situaciones que nos obligan a replantearnos la vida y su sinsentido, a replantearnos creencias absolutas y si estamos desperdiciando nuestras vidas en ellas. Al final, me pregunto a mi misma, por el sentido de MI vida. Sí, la siento MÍA, y sí, siento que mi vida tiene sentido para MÍ. Siento que para bien o mal, mi vida me pertenece, desde que aprendí a decir NO y a poner límites a otros. Las consecuencias de las decisiones que me atañen serán para mí, por lo tanto las decisiones que me atañen las tomo yo, y no permito que otros las tomen por mi. Ésa es una de las decisiones que he tomado en torno a decidir el sentido de mi vida.
Rosa Garcia, alias Chica Asteri.


