NO SABES , NO PODRÁS
Tuve muchos problemas en el instituto, mis compañeros se burlaban de mí. Una de las frases que más veces leí en sus labios, fue “NO PODRÁS“ o “NO SABES”. Mi limitación, es no poder llamar a una ambulancia o a la policía, debido a la sordera.
MI CURSO DE AUXILIAR DE ENFERMERÍA
Cuando termine 4T ESO, estudié para auxiliar de enfermería en Girona. Al principio tuve miedo a que se burlaran de mí, sin embargo, fue una experiencia genial, en mi clase no hubo burlas y sobre todo fui respetada. Las prácticas las hice en un hospital de la zona. La experiencia de auxiliar de enfermería fue muy bonita, descubrí cosas nuevas. Sin embargo, al cabo de un tiempo, exploté, mi pasado seguía pesando demasiado, y fui ingresada en el hospital donde me diagnosticaron Psicosis. Mi vida cambió, porque noté que ya no era la misma de antes.
Mis límites no son sobre lo que no puedo hacer, sino sobre cómo encontrar una forma diferente de hacerlo. Mi vida como persona sorda con trastorno mental, ha sido muy dura. Sin embargo lucho por seguir adelante, porque la vida da muchas vueltas y quién sabe qué nos deparará el futuro. Por eso mi prioridad es enfrentar mis problemas personales. No es nada fácil lidiar con la discriminación, me afecta muchísimo, pero soy una luchadora, aunque a veces no gane, si luchas tienes la oportunidad de superar las batallas.
MI NUEVA VIDA
Mi vida ha cambiado completamente. Empecé a trabajar como ayudante en una inmobiliaria con mi suegra, en Vilafranca. Con el paso de los meses, he descubierto nuevas oportunidades y cosas nuevas por aprender. Donde vivían mis padres todo estaba destrozado. Ahora veo posibilidades, donde antes solo veía paredes, sin un plan ni un futuro. A veces lloro de felicidad.
Mi trastorno mental ha cambiado mi vida y adaptarse a ello ha afectado mi memoria, mi forma de ser y mi forma de hablar. He notado que mi capacidad de concentración es un poco diferente.

Mi mente cuando no se concentra es como un caballo salvaje, hace lo que quiere conmigo. ¿Qué hago yo?, ordeno mi espacio de estudio, organizo mi tiempo y mis tareas, repaso el temario con frecuencia. Controlo el ruido ambiente y duermo entre 7 y 9 horas al día
Ahora que llevo 7 años con trastorno mental, he aprendido a reconocer sus manifestaciones y ya no experimentar irá, ni agresividad, ni llanto . Me encuentro mucho mejor. La terapia está yendo bien, cada día me reconozco a mi misma y encuentro una mayor fortaleza. Cada día lucho contra mi trastorno para evitar caer en la negatividad, me cuesta trabajo eliminarla, pero estoy haciendo un esfuerzo para superarla.
Mi suegra siempre me dice: “Cuando me encuentro pensando en pensamientos negativos, cambio de tema rápidamente, para que la bola de los pensamientos no crezca y se conviertan en un problema mayor”.
Mireia Mir


